La vendimia 2014 en las Denominaciones de Origen (DO) Jerez-Xérès-Sherry se ha dado por finalizada tras el cierre de los últimos lagares a finales de septiembre.

Condiciones climáticas muy favorables y menos pluviometría que en años anteriores han sido factores claves para que la uva de nuestra Bodega Cooperativa Católico-Agrícola haya obtenido la madurez necesaria durante esta campaña. Uvas sanas que nos han dado una cosecha “óptima y de calidad” de Mostos Palominos, Moscateles y Tintos, asegura el director y gerente de nuestra bodega, Francisco Lorenzo Gallegos.

Esta vendimia ha durado en torno a los quince días aunque entre prevendimia y finalización, la bodega no ha cesado en sus tareas durante un mes aproximadamente. “En la temporada de vendimia no se para durante las 24 horas”, confirma el también enólogo, Francisco Lorenzo Gallegos.

Esta campaña, además, ha generado empleo en Chipiona, con un total de quince operarios en la bodega de elaboración y otros seis trabajadores en el pasil de la uva Moscatel de Pasas. Todo el equipo ha hecho posible que en la variedad Moscatel de Chipiona se hayan recogido 436.000 kilos de uva que han sido transformados en 394.000 litros. Respecto a la variedad Palomino, fueron recolectados 1.750.000 kilos, dando lugar a 1.300.000 litros. Y finalmente las variedades tintas (Syrah, Melot y Cabernet Sauvignon) dieron 55.000 litros. En palabras del máximo representante de nuestra Cooperativa Católico-Agrícola, la cosecha “en Mostos Palominos ha sido un 18% inferior a la pasada, en Moscateles se ha producido más de un 15% sobre el año pasado y la de Tintos es prácticamente igual”.

Pero… ¿cuál es el secreto de nuestro Moscatel y qué lo diferencia del producido en otras zonas? En cuanto a la producción de la uva, las tierras de Chipiona son arenas donde el sol penetra mucho más que en otras zonas por la porosidad de la tierra. Y donde la planta toma la humedad del ambiente y no del terreno. “Esto unido a nuestra climatología de vientos de levante y poniente, que van madurando y refrescando la uva lenta y paulatinamente, hace posible que la variedad Moscatel de Chipiona alcance mucho más grados de glucosa y fructosa ó beaume que en otras zonas”, explica el experto.

En conclusión, una uva más dulce, más elegante, más densa y un fruto formidable, único y singular de Chipiona.

Con respecto al envejecimiento, nuestro Moscatel se envejece en botas de roble por el sistema de criaderas y soleras, “algo típico de aquí que propicia nuevos aromas y bouquet cedidos por la madera. Y, sobre todo, por el fenómeno de concentración que se produce durante el envejecimiento”.

Las instalaciones de la Bodega de Elaboración, que disponen de la mejor tecnología e innovación, han sido claves en cuanto a la producción obtenida. Estas han permitido que esa calidad recibida en la uva se trasladase a nuestros vinos jóvenes a través de prensados suaves y progresivos, y fermentaciones controladas bajo frío y maniobra a muy baja temperatura. Lo que se ha traducido en Mostos, Moscateles y Tintos con una “presencia aromática de la varietal muy importante y escasísima acidez”, añade nuestro enólogo.

En profundidad

En la tipología Palomino se realizó una clasificación previa de los mostos mediante un exhaustivo control del Ácido Glucónico, obteniendo con ello caldos de mucha calidad y una magnífica elaboración. La graduación media ha sido de 12º Bé, superando con creces las exigencias de nuestra D.O. y una baja acidez total.

 

En cuanto al Moscatel de Chipiona, la campaña transcurrió bajo una maduración normal de la uva (sin incidencias) y su cosecha se puede considerar de muy buena calidad realizando en la bodega una previa clasificación.

 

Y el Moscatel de Pasas, por otro lado, salió de forma extraordinaria de los pasiles, con una climatología benigna y adecuada, alcanzando al final los 22 º de Bé tras 12 días de asoleo, dejando después de añadir alcohol vínico unos magníficos 15º Bé.

En definitiva, junto a nuestra Cooperativa Católico-Agrícola, un total de 28 bodegas han realizado labores de vendimia en 2014. Estas repartidas entre siete de los términos municipales de la zona de producción: Jerez, con catorce instalaciones, Sanlúcar, donde se ubican cinco lagares, El Puerto, Chipiona, Chiclana, Trebujena y Rota.