Nuestra historia

Hablar de los orígenes de la Bodega Cooperativa Católico Agrícola de Chipiona, es hablar de un siglo de trabajo comunitario sin siglas de propietarios, sin familias nobles y sin viñedos independientes.

Nuestra bodega nace en el germen de un sindicato en el que 86 hombres movidos por el ímpetu y la confianza en un futuro mejor, decidieron caminar juntos. No tenían donde entregar su uva, la producción del campo era elevada y a ello se unía la rápida recogida de una cosecha en la que la uva madura antes de tiempo. Antes que en todo el marco de los vinos de Jerez.

El alma de esta obra social, iniciada en 1914, fue D. Francisco Lara y Araujo, Vicario Arcipreste de Sanlúcar de Barrameda y Párroco de Chipiona. Y en la actualidad desempeñada por nuestro gerente y reconocido enólogo, Francisco Lorenzo Gallegos.

Pero fue en 1954 cuando nuestra cooperativa, ante la avalancha de la producción de uva de Chipiona, comienza a gestionar la exportación y nuestro producto llega otros puntos de España.

Hoy en día, somos la principal bodega de nuestra localidad, molturando el 85% de la producción de los vinos de Chipiona. Somos una de las primeras cooperativas de España después de que en 1942 se promulgase la Ley de Cooperación, y los Sindicatos Agrícolas fueran obligados a cambiar su nombre por el de Cooperativas Agrícolas.

Actualidad

Nuestra bodega ha afrontado grandes retos que nos han situado a la cabeza en la Denominación de Origen. Hemos recogido el fruto de un siglo de trabajo con varios galardones, especialmente en nuestras variantes de moscatel. Y no hemos olvidado pasear con la tecnología. En la actualidad, nos distinguimos por:

  •  Maquinaria de última generación: contamos con una Planta de Vinificación, otra de Desfangado y la última, de Fermentación, en acero inoxidable. Todo ello para la elaboración de los vinos de la D.O. Jerez/Xeres/Sherry y blanco y tintos de la tierra de Cádiz.
  • Control de la calidad: inversión realizada en una Planta de Estabilización, Refrigeración y Embotellado de los Rigurosas medidas de seguridad e higiene garantizan en la botella la calidad del vino.
  • Comercialización: tiendas especializadas y nuevas unidades de negocio de carácter propio y de franquicia en nuestra comarca.
  • Turismo etnológico: hemos aprovechado los recursos turísticos de la bodega para ofrecer espacios abiertos, restaurantes, bodegones, donde el cliente encuentra la mejor representación de los vinos unidos a la gastronomía andaluza.
  • Cultura del Moscatel: El Moscatel ha sido y sigue siendo la piedra angular en la que se ha sostenido la historia, la cultura y la economía de Chipiona. De ahí la apertura del Museo del Moscatel.
  • Crianza: hemos ampliado nuestro sistema de soleras y criaderas de los finos y moscateles para atender con mejor servicio al mercado cada vez más creciente.